Palabras vertidas en el senado de la Republica el día 11 de diciembre de 2013, por el Senador Jorge Saravia, ante la Creación del Colegio Veterinario del Uruguay
Con mucha satisfacción vamos a acompañar este proyecto de ley que tiene su origen en la Sociedad de Medicina Veterinaria del Uruguay y, por otra parte, felicito a los señores Senadores que tomaron la iniciativa de darle estado parlamentario. Brindamos nuestro apoyo al completo informe que presentara al Cuerpo el señor Senador Lescano, hombre que conoce la profesión por participar en ella.
A partir de la década de los 60, con todos los procesos epidémicos relacionados a la aftosa y luego en las décadas de los 80 y los 90, con las exigencias internacionales en los mercados más exigentes y de alto valor, se fue incrementando la necesidad de que la profesión veterinaria en Uruguay estuviera altamente relacionada con lo que es la inocuidad de los productos a nivel internacional y, sobre todo, con la salud animal, ligada a la salud humana.
Somos un país agroexportador; más del 70% de las divisas que ingresan al país pertenecen a las cadenas agroindustriales y el principal rubro histórico, que nos ha hecho un país transformador del pasto, ha sido la ganadería. Cada día, los mercados internacionales –a los cuales se accede con calidad extrema– ponen más barreras paraarancelarias a los productos que provienen de las regiones de América Latina como, por ejemplo, las exigencias de la Comunidad Europea con la Cuota 481, que tiene un alto nivel de calidad y cruzamiento genético. Es precisamente ahí donde el veterinario actúa como una herramienta fundamental.
El ingreso a mercados de alto valor –como pueden ser los mercados de Corea y Japón– exige una trazabilidad total desde el campo al plato, y eso es precisamente lo que hace que Uruguay, país pequeño que no produce grandes volúmenes y no puede competir con los demás países –como con nuestro hermano Brasil, que cuenta con más de 140:000.000 de cabezas vacunas; con el Estado de Río Grande do Sul, que anda por las 15:000.000 de cabezas vacunas; o con el Estado de Mato Grosso, que tiene más de 30:000.000–, tenga el valor agregado que le permite llegar a ellos. Esos mercados cada día exigen más certificación desde el comienzo hasta el final de la cadena de exportación y es allí donde está el médico veterinario.
Por lo tanto, la colegiación es una herramienta más de integración en la región y de formación de la medicina veterinaria, pero también es una herramienta fundamental para que el Uruguay siga calificando y agregando herramientas de calificación en los mercados internacionales de máxima exigencia. La trazabilidad total por ley que tiene Uruguay, que es única en el mundo, junto con las herramientas que se puedan crear en lo que tiene que ver con la medicina veterinaria –una de estas es la colegiación–, generan un producto que tendrá cada día más valor en el mundo, ya que el hombre necesita energía y una de sus fuentes de aporte lo conforman las proteínas. Es decir que Uruguay cumplirá con las exigencias de esos mercados y podrá ingresar a esos nichos de alto valor y de calificación. Es por eso que, en lo que tiene que ver con las exigencias sobre determinadas cuotas a nivel mundial –no solo en la cadena de carnes rojas sino también en lo que tiene que ver con la producción y exportación de materias primas como el pescado o la carne de pollo– y las visitas de las misiones internacionales a nuestros frigoríficos exportadores, el veterinario es una herramienta fundamental para la certificación a nivel internacional. Por lo tanto, la colegiación en el Uruguay también da una garantía a la medicina veterinaria para la integración y para cumplir con las exigencias que muestran cada vez más los mercados regionales en el Mercosur y a nivel internacional.
Uruguay ha diversificado la colocación de su carne a nivel internacional en más de cien mercados y de ellos la mitad plantea exigencias extraordinarias en lo que tiene que ver con la inocuidad del animal; eso está relacionado con la salud humana. Justamente, para un país que pelea por ingresar a mercados internacionales de alto valor, esta herramienta es muy importante. Uruguay es reconocido en el mundo por su calidad y por la exigencia de sus productos. Además, hemos salido de procesos muy complicados, como fueron las epidemias de aftosa, y hoy certificamos como libres de aftosa con vacunación pero sin el virus activo porque el ente testigo, que es la oveja, muestra claramente que no hay aftosa. Ese es un trabajo de la medicina veterinaria, pero también de la sociedad en su conjunto. Nuestros profesionales se han destacado en todo el mundo y a propósito quiero mencionar a una eminencia en materia de aftosa, como el doctor Casas.
En la Organización Internacional de Epizootias, Uruguay se ha destacado por la certificación de sus veterinarios y por su preparación. Para este Uruguay que pretende competir en un mundo donde cada día hay más exigencias y más barreras paraarancelarias, se abre otro espacio más para la posibilidad de calificar a nivel internacional con sus cadenas de producción. Esta herramienta es muy importante porque agrega valor a la producción nacional. Cuando hablamos de la industrialización de los productos y de la calificación a nivel internacional debemos tener presente que existe una industria que no es de chimeneas pero que hace a la transformación de la calidad de los productos, como puede ser el entrecruzamiento, el cruzamiento o el trabajo genético que llevaron adelante los productores a través de generaciones y generaciones, asistidos, asesorados y ayudados justamente por la medicina veterinaria del Uruguay. Eso es introducir a un producto valor agregado y también calificación, certificación e inocuidad a los mercados internacionales.
Somos un país libre de “Vaca loca” y de aftosa, y seguimos calificando en los mercados internacionales, sobre todo en nichos muy importantes aunque pequeños. Justamente, mencionábamos que más de sesenta de los cien países para los que calificamos tienen exigencias extraordinarias para el ingreso de nuestros productos.
Por lo tanto, apoyamos con mucha alegría este proyecto de ley porque creemos que la producción nacional se va a ver fortalecida con esta herramienta que hoy se crea: el Colegio Veterinario del Uruguay.
Senador Jorge Saravia