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Banderas de Líber -Listas 1312 y 11312- es un sector del Frente Amplio que se plantea contribuir a tres objetivos: la continuidad de las transformaciones, su éxito y la renovación de su gestor, el Frente Amplio.

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El Frente Amplio y la crisis de la tristeza

09.May.2018

Declaración:

El Frente Amplio llegó al límite. La tensión entre la ficción y la realidad hizo explosión en el último plenario nacional llevando la situación a lo inaceptable. La situación preocupa y entristece.


Tres grupos que concentran el 20 por ciento del voto frenteamplista, gracias a maniobras burocráticas impusieron una decisión contra el 80 por ciento de los votos obtenidos en las urnas. Una opción de élite, fundada en el vanguardismo fracasado históricamente, miope políticamente y con una interpretación equivocada de la realidad, empuja al pueblo uruguayo al estancamiento, se rifa los logros de los últimos tres gobiernos y pone al Frente Amplio al borde de la fractura. Aquellos que se hundieron en la historia no pueden empujar al pozo a la mayor construcción política de los uruguayos. Más allá de la resolución concreta de este sábado -que fue no tomar resolución- todo el episodio es revelador de un modo de funcionar incompatible con la democracia interna. Se buscó marcar poder yendo, además, contra los liderazgos naturales del Frente.


Banderas de Líber no va a regalar ni las tradiciones, ni los símbolos, ni la lucha de miles de compañeros por la terquedad y la miopía de unos pocos. Si hace semanas sosteníamos la necesidad del cambio en el Frente Amplio, hoy esa transformación se vuelve inevitable. La propuesta es simple: una persona, un voto y que el conjunto de los votos generen un órgano directriz por representación proporcional. Es tan sencillo que sólo la mala intención política para mantener poderes burocráticos puede estar en contra, violentando la representación del pueblo frentista. "Las bases" son una ficción hipócrita que ofrece sobrerrepresentación a grupitos con creyentes encuadrados, pero con poco respaldo popular y con menos viabilidad histórica.


Así, una minoría "vetó" las potestades constitucionales del Presidente de la República y del Canciller negándole al Uruguay ‘cualquier' negociación comercial con otros países empezando por Chile y, por tanto, dejando al ‘trabajo uruguayo' sin posibilidad alguna de inserción internacional, pues no plantean ninguna alternativa posible. No les hacía falta. Querían dar un golpe de fuerza, marcar la revancha de fracasos y bochornos recientes, pero así entramparon a todo el país. No entienden el Uruguay, no entienden su época, como no entendieron sus pasados.


El compañero Fernando Isabella marca claramente las limitantes de esos razonamiento conservadores: "La apertura de nuevos mercados ha sido señalada históricamente como uno delos principales impulsores para el desarrollo productivo, desde Adam Smith hasta Paul Krugman, pasando, claro, por Karl Marx. Esto es especialmente relevante para Uruguay, cuyo mercado interno es casi insignificante y no puede ser la base de un desarrollo productivo sostenible. Esta realidad implica una enorme desventaja para el desarrollo, ya que cada vez más actividades requieren enormes escalas de producción para ser eficiente. A esto se suma que algunas cadenas productivas fundamentales para Uruguay tienen capacidad de producir alimentos y otros bienes para abastecer una población más de 10 veces mayor que la nuestra. La única forma de aprovechar esos recursos y ponerlos a producir riqueza que genere empleo y oportunidades para la gente es mediante la amplia inserción comercial de Uruguay". Las Cadenas Globales de Valor (CGV), esa nueva división internacional del trabajo que habilita la tecnología y el mundo global, es la realidad contra la que no podemos luchar, pero si la podemos poner a nuestro favor. Los que se llenan la boca con el internacionalismo no ven el potencial internacionalista que habilita esta nueva realidad. Estar dentro de esa red global entraña riesgos en las formas de inserción, es verdad; pero estar fuera de ella nos condena al subdesarrollo permanente. Así, el análisis de los acuerdos en cuestión debe hacerse caso a caso, sopesando las ventajas y los riesgos de cada uno, siendo muy estrictos en el análisis de lo que verdaderamente dice el acuerdo y no basándose en ideas generales sobre lo que "normalmente" dicen. Y esto la minoría burocrática se niega a verlo y, peor aún, a discutirlo.


El partido no es el gobierno, ni el partido debe mandar al gobierno. El gobierno debe gobernar, y hacerlo implica respetar la constitución, las leyes y la democracia, pero además debe considerar la ética de la responsabilidad. Ser mayoría o minoría no quiere decir tener razón. La sensatez y la pertinencia de las decisiones van por otros carriles, pero la ética de la responsabilidad debe estar siempre en un lugar de privilegio. Por eso apoyaremos al gobierno si toma una decisión favorable a la aprobación del TLC con Chile.


De no hacerlo, nadie negociará nada con nosotros, salvo aquellos países que son modelo del tercio frentista que impuso su voluntad, que han fracasado en todo y son una caricatura de sí mismos. No seremos serios para los grandes movimientos de inserción regional, salvo para el ALBA y algún otro invento lamentable agotados por su propia inviabilidad.


Esta ‘aventura' expone -como queda fundamentado- al Uruguay a ser una paria comercial en el mundo o al FA a una fractura. Banderas de Líber no la promueve ni la promoverá. Pero este no es el Frente que fundamos y llevamos al gobierno para cambiar el Uruguay en favor de los más; no podemos seguir haciendo política de espaldas a los ciudadanos. No vamos a cometer el dislate de imponer por la fuerza una decisión; no nos vamos a parecer a lo que combatimos. Pero si convocaremos a la gente. La crisis no se soluciona entre paredes, se soluciona con más y mejor democracia. El plebiscito está previsto en nuestro estatuto. Que el pueblo frentista se pronuncie, entonces, y haga primar la sensatez ante la miopía de aquellos que quieren imponer su voluntad contra las grandes mayorías.

Banderas de Líber
9 de mayo de 2018