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Secretario General de Concertación Republicana Nacional, Senador de la República y Pre-Candidato a la Presidencia por el Partido Nacional. Secretario General de Concertación Republicana Nacional, Senador de la República y Pre-Candidato a la Presidencia por el Partido Nacional.

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Opinión de Concertación Republicana Nacional

27.Jun.2012

Comenzamos aquí desde Concertación Republicana Nacional un nuevo espacio de diálogo con la comunidad nacionalista, así como con los ciudadanos independientes  o partícipes de las ideas de otras colectividades políticas. Hoy, que están en primer plano los recuerdos de Wilson Ferreira en su enfrentamiento con la dictadura hace 39 años, nos permitimos homenajear también, a quién ha sido el Alma Mater de nuestra Concertación Republicana, el Dr Walter Santoro. Cincuenta años como legislador, presidente, vicepresidente, senador, fundador de Por la Patria, primer senador de Wilson y quien definiera al Partido Nacional de las últimas décadas como "un lema sin contenidos, gobernado por cúpulas", en el que nos animaba a "competir para ganar la interna y salir a enfrentar a Tabaré Vázquez, que será sin duda el candidato del FA". De esto se trata nuestra Concertación: de revitalizar al auténtico Partido Nacional. El de sus principios. Combativo, de masas, con la gente en la calle. Orgullosa de las banderas antiimperialistas y nacionalistas de Herrera, devolviéndoles vida en los hechos y no en discursos de cementerio. Un Partido Nacional enfrentado en estas horas a  las veladas amenazas de restauración intervencionista de la Triple Alianza contra el pueblo del Paraguay. Quienes busquen ese Partido Nacional se sumarán a esta columna, sabiendo que luchamos por hacer realidad los ideales de Artigas, Aparicio, Herrera y Wilson. Y sin ninguna duda, de que afrontamos esta lucha de ideas como en la carga de Arbolito: sin contar cuántos vienen, ni cuántos vamos. Vamos. Hasta el final.

Concertación Republicana Nacional tiene como objetivo transformar al Partido Nacional en una herramienta válida para los cambios. Somos un movimiento nuevo que plantea una revolución interna para que el Partido Nacional cambie, no solamente a través de una renovación generacional sino y fundamentalmente volviendo a sus principios. En Concertación somos profundamente republicanos en toda la concepción de la sociedad y del Estado. Queremos un Estado que no sea ajeno -como lo es el Estado liberal- a la suerte de sus ciudadanos, no interviniendo pero sí generando los equilibrios que frenen la destrucción de las sociedades y del planeta que está haciendo el capitalismo real. Ser republicano implica una concepción de gobierno. Creemos, con Berro, que los partidos son herramientas necesarias para promover ideas y llegar al gobierno, y que deben gobernar los mejores, no los amigos ni los compañeros por el mero hecho de serlo.

La verdad tiene la virtud de ser simple y de prevalecer sin enredarse en los discursos y el palabrerío de los flashes noticiosos y en encuestas diseñadas como mercancía. Hoy – y ya van para 20 años- el Partido Nacional no está siendo para los orientales -muchos de ellos blancos de toda la vida- una herramienta válida para transformar la realidad de los uruguayos que deambulan entre la frustración, el escepticismo, la desilusión, la sensación de haber sido traicionados en su buena fe y el hartazgo frente a un sistema político más orientado a mantener sus cargos que sus promesas. Y que se preguntan: ¿cuáles son las diferencias sustanciales en cuanto al modelo de país? ¿Quién está luchando contra la neocolonización de las grandes multinacionales extranjeras que se están apropiando de nuestros recursos naturales estratégicos y a las que el oficialismo les da beneficios fiscales que niega a las pequeñas empresas nacionales y extranjeras y a los asalariados del campo y la ciudad? Uruguay es un país para producir alimentos, no para ser sacrificado en su tierra y subsuelo a la megaminería a cielo abierto. ¿Quién levanta su voz para exigir políticas sectoriales y decirle al Banco República que sea la herramienta del desarrollo agropecuario, de la producción de la industria pequeña y mediana del Uruguay nacional y no el motor del consumismo? Intentaremos ser respuesta a estas preguntas y seguiremos dialogando sobre el cambio de mentalidad que necesita el Partido para ser opción de gobierno, rompiendo el "techo" del 20% que es la definitiva prueba de que hay miles de blancos que no están teniendo, hasta ahora, candidato que los represente.