Así lo veo yo

Así lo veo yo

Columna de Ana Jerozolimski


“Tangoneón” en Tel Aviv

27.May.2010

El artista,Enrique Weisz, junto a uno de sus cuadros. 

(Publicado el 20.5.10 en “Semanario Hebreo”)

 

 

 

El pasado sábado 15 de mayo la Embajada de Uruguay presentó al público israelí un homenaje al Tango en ocasión de haber sido declarado recientemente patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por parte de la UNESCO.

El evento multidisciplinario tuvo lugar en “Yad Labanim¨ en Tel Aviv y contó con una numerosa concurrencia.

La inauguración de la exposición “TANGONEON”¨ del pintor Enrique Weisz, miembro del Taller Torres García,, fue el marco para que el público israelí se acercara a la cultura uruguaya y uno de los  bailes típicos rioplatenses.

A través de 30 obras muy bien presentadas, con  bandoneones y pasos de dos por cuatro, el pintor unió las raíces rioplatenses populares de sus años en el Taller Torres García y sus primeras etapas, trazos y orígenes con la paleta y la luz de Tierra Santa.

 

Refiriéndose a la obra de Enrique Weisz, el Embajador de Uruguay Bernardo Greiver, destacó como notable la unión de los caminos de la vida de Enrique Weisz , y cómo cuanto más se adapta a su nuevo hogar y mejor habla el hebreo, más pinta y crea sobre Uruguay, porque como en el tango- que es una danza pero requiere dos para bailarlo-en la obra de Weisz esos dos que bailan son los encuentros y las pérdidas del propio artista, son Uruguay e Israel.

El Embajador agregó que así como los grandes del tango plasmaban sus amores, pérdidas  e ideales en una canción, hoy Enrique Weisz transmite el mismo mensaje, su mensaje, pero en un lienzo.

El artista comentó que “lo que expongo actualmente, no tiene nada que ver con la nostalgia porque yo soy presente y futuro”. Destacó, desde el punto de vista artístico, que “rompo las formas reales tanto en las parejas como en los bandoneones para ser más auténtico y real plásticamente y en la creatividad”.

 

Entre el numeroso público israelí presente, destacaban las escuelas de baile y tango del país, entre ellos uno de los principales profesores de tango de Israel,  Daniel Giusti, que tuvo la muy buena idea de transformar la galería en una milonga para el disfrute de todos cuando la concurrencia se animó a seguir los pasos de la primera pareja. El tango se sintió, se bailó y emocionó.

 

La velada también contó con la ejecución de música en vivo .Y para embriagar aún más de recuerdos los sentidos de la  colonia uruguaya residente- dado que ésta  fue también una gran actividad de vinculación-  se ofreció una degustación de la primera importación de vinos uruguayos a Israel, cuatro variedades de la Bodega Pisano y finísimos quesos de la quesería uruguaya Bonprole.

 

Para que definitivamente ese sábado a la noche en Israel fuera una noche de sábado en Uruguay, todo el salón estaba decorado con gigantografías conteniendo el nombre URUGUAY muy alto y visible, por encima de todo, e imágenes naturales, rurales, turísticas y productivas.

“La Embajada de Uruguay en Israel volvió a proyectarnos el país que todos recordamos con tanto cariño”, dijo uno de los presentes en el evento.

Enrique Weisz, cuyos cuadros engalanaron la noche, pidió dejar sentado su agradecimiento a la Embajada de Uruguay en Israel- el Embajador Bernardo Greiver y el Cónsul Alberto Rodríguez Goñi- “por su esmerada organización”.