En estas últimas horas hemos tenido la oportunidad de estar en los portales de prensa a nivel mundial, Uruguay se coloca como un país dispuesto a avanzar en el tema de la regulación de la marihuana y asumir el control de la misma, asume controlar y regular un mercado que hoy esta sin las medidas de contralor como cualquier otro mercado.
Es claro que esto es una experiencia y como muy bien lo dice la propia Real Academia experiencia significa: “intentar, arriesgar a partir de una cosa...” intentaremos justamente eso por medio de esta ley que regula una situación que hasta ahora ha sido desigual frente a la lucha contra el narcotráfico.
Uruguay en estos últimos tiempos ha incorporado la figura criminal del ajuste de cuentas, más de 80 muertos por año tenemos por esta nueva modalidad, y sin embargo por sobredosis de consumo de drogas no sobrepasan los 5 anuales.
Claro que es una experiencia que vamos a incursionar, que debemos llevar adelante con seriedad, con responsabilidad, con dedicación y sin miedos y falsos escrúpulos, es una propuesta que tiene todas las líneas de trabajo que para tarar este tema hay en el mundo y Uruguay tuvo la capacidad de nuclearlas sacarla en una ley y asumir una realidad que golpea a los ojos y que muchos miran para el costado, como dice Pepe, este debería ser un tema de Nación.
El experimento al decir de algunos conservadores y detractores de la ley supera al problema que tenemos de fondo.
Un consumidor de marihuana hoy lo expones a clandestinidad, a criminalizarlo, y lo que es aun más grave los colocamos en la puerta del narcotráfico o en las manos de un traficante.
Es tan doloroso saber que esta guerra desigual con el narcotráfico nos obliga a tener un costo anual de unos 30 millones por los privados de libertad que tenemos por esta causa.
Experimentar una sociedad que comience a preocuparse por el negocio del consumo que se mueve en el mundo yo vendo tú debes comprar, comprar a un empresario o empresarios que coloca su vida en riesgo sin importar las consecuencias, porque el resultado de sus ganancias son tan abultadas que los llevan a correr con estos peligros.
No solo estamos dando una pelea con el narcotráfico, estamos dando una pelea con la muerte también, se mire por donde se mire.
Por eso creo que la visión del Presidente Mujica va muy lejos, es una visión estratégica de esas que tienen los lideres que pueden ver más allá de su nación, ven por el resto de los países, y me atrevo a decir que veló por los países de América Latina, porque justamente América Latina sufre las muertes del narcotráfico cuando otro más al norte genera el mercado, y de esas cosas tenemos que hablar sin miedo, sin tapujos y sin dobles discursos.
Tenemos un Presidente que formulo una discusión en la sociedad y fuera, y nos obliga a pensar con los jóvenes como los involucramos desde el punto educativo del uso de las drogas.
Regular la marihuana es enfrentar dos temas, combatir el narcotráfico y admitir una realidad que rompe a los ojos frente a los consumidores de marihuana que existen y que deben estar sujeto a las reglas de un mercado que el estado no controla, y los coloca en situaciones de alto riesgo a quienes
consumen, quien fuma marihuana no está en las mismas condiciones del mercado de quien toma alcohol, o quien fuma tabaco, o psicofármacos.
Quizás esta experiencia nos lleve a tener mejores resultados de tener una sociedad más tranquila, más honesta, menos hipócrita y menos conservadora, los miedos paralizan cosa que debemos de aprender de los cambios que se producen en materia de la agenda de derechos, que no es una agenda solo de los jóvenes, es una agenda que supo poner sobre la mesa una izquierda comprometida con los cambios.